Carlos García

Autor por casualidad​ y pintor cuando se aburre escribiendo. A ratos, cantautor.

Lo que dicen mis potenciales lectoras

Nerea

Arantza

Estoy segura de que me va a gustar.

El prólogo es muy interesante.

Ahora, en serio.

Conocerme mejor

 Mi patria no tiene banderas ni fronteras. Al igual que Stendhal —yo también viví en Grenoble—, considero que la verdadera patria es aquella en la que encontramos el mayor número de personas que se nos parecen. Mi manera de escribir sigue tres reglas precisas que, como decía Virginia Woolf —yo también viví en Bloomsbury—, nadie conoce. Si me dan a elegir un color que sea el azul del Mediterráneo —donde vivo desde hace algún tiempo—, aunque mis raíces están más cerca de Altamira que otra cosa. 

El vestido

Hubo un cuento que contaba  
lo que otro cuento contó, 
de una mujer que vestía  
con lo que otra tiró. 
Pero hete aquí que un día, 
la primera que lució  el vestido 
que lucía  la mujer de nuestro cuento,
tuvo con esta un encuentro 
y tal envidia le entró
que el vestido le compró  
por más porciento que un ciento.

Enamorado

Quiero estar para siempre enamorado de ti, 
de tu sombra y de tu vida, 
ya que sin ti soy un alma perdida, 
muriendo en tu espejo reflejado. 
Quiero de ti estar enamorado 
como está del ojal la flor prendida,
o del eco la voz desfallecida, 
o la luna de su reflejo ahogado. 
Quiero ser a tu lado caminante, 
enfermo de aventuras, 
prisionero de las cosas pequeñas, suplicante. 
Y si a ti no pudiera amar, empero, 
cerraré mis ojos y, sollozante, 
suspiraré un adiós y que te quiero.